Mons. Bernard Fellay

MOTIVO de la “RESISTENCIA”

MOTIVO de la “RESISTENCIA” on febrero 10, 2024

Dios nos dio al viejo santo sabio que sabía lo que ibamos a necesitar. 

¿Estar capacitado para dirigirnos, acaso puede un joven pensar?

Hace menos de un mes, el 24 de enero, el prior brasileño del monasterio benedictino tradicional de Santa Cruz, enclavado en las altas colinas de Brasil, detrás de Río de Janeiro, el obispo Tomás de Aquino, publicó una severa denuncia de un prominente líder activo en todo el mundo en el movimiento católico Tradicional. Pero seguramente los Tradicionalistas tienen suficientes problemas desde fuera de la Tradición sin tener que pelear entre ellos? Normalmente eso es sentido común católico, pero no si la base misma del catolicismo, la fe católica, está en juego. Ahora en la lucha entre Roma y la Fraternidad de San Pío X, nunca ha dejado de estar en juego. Que los lectores juzguen por sí mismos si, como pastor del rebaño de Nuestro Señor, el obispo Thomas ha hecho algo más que su deber al denunciar a este lobo con piel de cordero. 

La razón de la existencia de la Resistencia no es otra que Dom Fellay, con sus palabras y acciones. Sus palabras minimizaron la gravedad de la crisis y del Concilio. Sus acciones expusieron a la Tradición a sufrir el mismo destino que las comunidades de Ecclesia Dei. 

Dom Fellay no habló como Dom Lefebvre. Dom Lefebvre denunció enérgicamente los errores del Concilio, así como a los eclesiásticos que fueron la causa de esos errores. Advirtió virtualmente a todos los papas sobre sus responsabilidades. A Juan Pablo II le dijo que, si seguía por el camino del ecumenismo, dejaría de ser el buen pastor, y en el dibujo sobre Asís le dijo, con imágenes y palabras, que Juan Pablo II iría al infierno si seguía siendo ecumenista. Le dijo al cardenal Ratzinger que él, Ratzinger, estaba en contra de la cristianización de la sociedad. El arzobispo denunció la apostasía del Vaticano II. ( . . . ) Defendió a sacerdotes y fieles del contagio modernista. Denunció sua propia excomunión inválida ma infame. En defensa de Francia no retrocedió ante el peligro musulmán. Nos protegió contra la tentación acordista de Dom Gérard. Fue, en resumen, como los obispos de antaño: el defensor del cristianismo y de su base, que es la fe. Era el hombre de las virtudes teologales, que sostenía nuestra fe y todas las virtudes. 

¿Y Dom Fellay? ¿Continuó las acciones de Dom Lefebvre? No. Tanto de palabra como de hecho, Dom Fellay se distanció de Dom Lefebvre. En cuanto a la herejía de la libertad religiosa, minimizó la gravedad de lo que había dicho el Concilio. No reaccionó ante los errores como Dom Lefebvre. No habló de las dos Iglesias, como Dom Lefebvre. No distinguió claramente la iglesia oficial de la Iglesia católica, sino que habló de una “Iglesia concreta”, confundiendo a los fieles e incluso a los sacerdotes. ¿Qué Iglesia concreta es ésta? ¿Tenemos que estar en esta Iglesia? Estamos en la Iglesia católica. Reconocemos al papa, pero no a la iglesia Conciliar de la que habló el cardenal Benelli. Reconocemos al papa, pero no su doctrina ni sus actos contrarios a la Tradición. Estos actos no son católicos, sino anticatólicos. 

Fue bajo la influencia de Dom Fellay que el Capítulo de 2012 modificó el principio enunciado por el Capítulo de 2006: no puede haber acuerdo práctico sin acuerdo doctrinal. Esto no le gustó a Dom Fellay, y se modificó. Bajo ciertas condiciones, la Fraternidad puede ahora llegar a un acuerdo práctico sin un acuerdo doctrinal. Se trata de un vacío legal, que abre el camino para llevar a la Fraternidad por la senda de la Ecclesia Dei. No fue tan lejos, pero bajó la guardia, y Roma se aprovechó de ello. A la oposición desde dentro de la Fraternidad Dom Fellay la reprimió, expulsando a Dom Williamson y a otros sacerdotes; luego castigó a otros aun, como a los siete decanos que protestaron con razón contra el documento matrimonial de Roma. Dom Fellay desorganizó la Tradición, se alejó de la línea de Dom Lefebvre, e hizo que otros también se apartaran de ella. Para resistir a este alejamiento surgió la “Resistencia”. 

Queremos seguir a Dom Lefebvre en todo, en la doctrina y también en las soluciones prácticas, porque, como enseñan Aristóteles y Santo Tomás, los ejemplos de los antiguos sirven como principios de acción. Seguimos a Dom Lefebvre en la doctrina y en la acción, especialmente en relación con la Roma modernista, y lo hacemos para ser fieles a Roma eterna, maestra de verdad y de santidad. 

Kyrie eleison 

Arzobispo Transferido

Arzobispo Transferido on septiembre 26, 2020

Hace dos días, los restos mortales de Mons. Lefebvre fueron trasladados de la bóveda junta al Seminario de Écône donde habían descansado temporalmente desde su muerte en 1991, a un espléndido sarcófago en la cripta debajo de la Capilla del Seminario especialmente preparado para su reposo permanente. Todo el esplendor es apropiado para el lugar de sepultura del más grande hombre de Dios, el más grande héroe de la Fe Católica, de los tiempos modernos, el Arzobispo que prácticamente por sí solo salvó la doctrina católica, los sacramentos y el sacerdocio de su corrupción y eliminación por parte de hombres modernos que ya no creían en ellos, por lo menos así como habían sido transmitidos por la fiel Iglesia Católica a lo largo de casi dos mil años.

Y se puede decir que después de su muerte sus sucesores continuaron su trabajo más o menos fielmente por otros 20 años, pero luego en 2012 se produjo un cambio en su Fraternidad San Pío X que obligó a muchas almas a hablar de una Neo-fraternidad, algo así como los cambios en la Iglesia después del Concilio Vaticano II (1962–1965) obligaron a muchos católicos a hablar de una Neo-iglesia, tan radicales fueron los cambios. Desgraciadamente, la ceremonia de traslado de los restos del Arzobispo reflejó este traslado de su obra de la Fraternidad a la Neo-fraternidad, porque no fue celebrada por el actual Superior General, el P. David Pagliarani, sino por su predecesor como Superior General, el principal responsable del traslado de la Fraternidad a la Neo-Fraternidad. Esta elección del predecesor del P. Pagliarani para celebrar un acontecimiento tan destacado en honor del Fundador de la Fraternidad no es ni un buen augurio ni un accidente. Nos recuerda la cita de Nuestro Señor (Mt. XXIII):

29 ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque edificáis las tumbas de los profetas y adornáis los monumentos de los justos, 30 diciendo: “Si hubiéramos vivido en los días de nuestros padres, no habríamos participado con ellos en el derramamiento de la sangre de los profetas “.

Puede ser que hoy en día la hipocresía universal de todo un mundo que rechaza a Nuestro Señor sea tan profunda que muchas de las almas que participaron en la ceremonia de hace dos días no eran hipócritas conscientes, Dios lo sabe, ni tan severos para ser condenados como Nuestro Señor condenó a aquellos que Él sabía que estaban a punto de crucificarlo. Porque, en efecto, los líderes de la Fratenidad del Arzobispo fueron hábiles en engañar a los católicos que fielmente seguían al Arzobispo en su “desobediencia” a los líderes normales de la Iglesia. Estos, de hecho, los habían estado llevando de la religión católica de Dios a la religión conciliar del hombre. Sin embargo, objetivamente hablando, el paralelo es claro.

* Los fariseos construyeron monumentos en honor a los profetas que ellos mismos también habrían matado. La Neo-Fraternidad construye un sarcófago para su Fundador cuando ella misma se hace amiga de los pachamamistas a los que ya abominaba.

* A los fariseos Nuestro Señor prometió enviar mensajeros para denunciar su infidelidad, pero a éstos los matarían igualmente. A la Neo-iglesia y a la Neo-fraternidad envía a un arzobispo Viganò para recordarles su infidelidad. La Neo-iglesia lo mataría. La Neo-fraternidad hace todo lo posible por no prestarle atención.

* Los fariseos fueron advertidos por Nuestro Señor de las graves consecuencias de su infidelidad, y de hecho en el año 70 d.C. Jerusalén fue completamente destruida. En cuanto a la Neo-Fraternidad, ha reducido el trabajo del Arzobispo a una impotencia radical, porque la red mundial de la Fe que él construyó está en absoluta necesidad de nuevos obispos para mantener esa Fe, pero por la negativa de la Neo-Fraternidad a consagrar nuevos obispos sin el consentimiento de los pachamamistas, está rechazando nuevos obispos que mantengan la fe de Mons. Lefebvre, porque los pachamamistas nunca consentirán a obispos que defiendan esa fe.

En resumen, los miembros de la Neo-fraternidad permitieron que el predecesor del P. Pagliarani honrara el lugar de sepultura de su Fundador, quien hizo más que nadie para enterrar su obra. ¿Se dan cuenta que estan contribuyendo al traslado de una obra de heroes en un parque de Neo-phariseos, obedientes al NOM?

Kyrie eleison.

Videojuego Amañado – I

Videojuego Amañado – I on agosto 18, 2018

La caridad ciertamente ruega por el nuevo Superior General de la Fraternidad de San Pío X para que Dios le dé la perspicacia y la fuerza para volver a poner a la Fraternidad en el curso fijado para ella – y para el bien de la Iglesia Universal – por Mons. Lefebvre, pero el P. Pagliarani puede que ni siquiera tenga el deseo de hacer algo así. Siendo realistas, a nivel humano, las indicaciones son que está en la misma longitud de onda que Mons. Fellay, y que su elección como Superior General fue el plan conjunto de Roma y de Mons. Fellay para el Capítulo si el propio Mons. Fellay no conseguía ser reelegido, como ha sido el caso. El trato pudo ser el siguiente: si el P. Pagliarani cuidara los intereses de Mons. Fellay, Mons. Fellay, en caso de necesidad, promovería su candidatura a Superior General. He aquí algunos indicios de que los dos están conspirando para poner a la Fraternidad Tradicional bajo la Roma Conciliar –

* En el Capítulo General intermedio (no electivo) de 2012, se informó que fue el P. Pagliarani quien salvó a Mons. Fellay de los devastadores argumentos presentados al Capítulo para su destitución y su reemplazo como Superior General. El P. Pagliarani dijo al Capítulo que no debían abofetear al Superior –y el débil Capítulo pasó directamente a otros asuntos.

* Poco después de ese Capítulo el P. Pagliarani fue promovido – premiado? – por Mons. Fellay con el elevado cargo de Rector del Seminario de la Fraternidad para América Latina en La Reja, Argentina. Allí se ha oído al P. Pagliarani criticar a quien no entiende la necesidad de un acuerdo entre la Fraternidad y Roma – la misma política de Mons. Fellay.

* Es de esperar que algún día sepamos con certeza cómo fue que los dos “Consejeros” fueron añadidos al Consejo General de la Fraternidad, poniendo así a Monseñor Fellay cerca de la sede del poder en la Fraternidad de la cual acababa de ser destronado unos días antes. Pero ¿es probable que los demasiado dóciles y respetuosos Capitulares hubieran votado a favor de tal medida si ésta no fuera agradable al nuevo Superior General? De hecho, ¿si no la hubiera propuesto el propio P. Pagliarani?

Tales cuestiones siguen siendo especulaciones hasta que se den a conocer los hechos, pero no son especulaciones vanas, porque sobre el curso de la Fraternidad en los próximos años depende en gran medida el de la Iglesia Universal. ¿Se convertirá de nuevo la Fraternidad en el baluarte central de la resistencia a la apostasía conciliar que causa estragos en la Iglesia, o se unirá a ese movimiento de apostasía? Dentro de la Iglesia oficial, la Fraternidad siempre fue numéricamente insignificante en comparación con todas las demás instituciones que componen la Iglesia Universal, pero la fidelidad única de la Fraternidad a la doctrina católica y a los sacramentos de todos los tiempos, siendo abandonada o pervertida por los más altos funcionarios de la Iglesia, hizo de la Fraternidad una fuerza a ser tenida en cuenta. La postura del Arzobispo en la Verdad lo hizo temible. Los Papas Conciliares no pudieron tragarlo ni escupirlo. Hace tiempo que ellos se han tragado y comido a Mons. Fellay.

El tiempo dirá cómo manejará el P. Pagliarani sus tremendas responsabilidades. Mientras tanto rezamos por él, pero no estamos humanamente esperanzados. El riesgo es demasiado grande de que los líderes de la Fraternidad sigan al resto de los líderes del mundo, y conviertan a la Fraternidad en un “videojuego amañado”, como bien dice alguien del mundo de hoy. Para castigar a la humanidad que abandona a Dios en todas partes, Él está dando poder a Sus enemigos para desarraigar los últimos restos de Cristo y de la civilización cristiana. Sin embargo, al menos todavía por un tiempo, las apariencias de Cristo y de su Iglesia deben ser mantenidas hasta que ya no despierten nostalgia en los hombres que están siendo descristianizados. De ahí el video juego carente de realidad bajo las apariencias que se desvanecen. De ahí la manipulación de las elecciones y de los Capítulos para instaurar el Nuevo Mundo Valiente, sin Cristo ni Dios.

Lástima, para estos pobres enemigos. Dios existe, ¡y Nuestro Señor va a golpear!

Kyrie eleison.

Capitulo General – III

Capitulo General – III on agosto 11, 2018

Cuando la Verdad Católica y la Autoridad Católica se separan, como en el Vaticano II, no puede ser la Verdad la que se ha movido, porque la doctrina Católica no cambia. Sólo puede ser la Autoridad la que se ha movido, y por lo tanto las autoridades eclesiásticas son las únicas responsables de la separación. Razón de más para atesorar a las autoridades que no traicionaron la Verdad, como Monseñor Lefebvre y su Fraternidad San Pío X. Razón de más para echar un vistazo al menos una vez más a lo que le sucedió en su reciente Capítulo General – ¿regresó la Fraternidad de hecho al camino del Arzobispo, el cual abandonó en 2012, o se aplicó el proverbio francés, “Cuanto más cambian las cosas, más permanecen iguales”?

Al comienzo del Capítulo fueron elegidos tres nuevos hombres para formar el triunvirato (cuerpo de tres hombres) que gobierna la Fraternidad, y muchos buenos sacerdotes en la Fraternidad dieron un gran suspiro de alivio, y disfrutaron de unos pocos días de verdadera esperanza para el futuro. Pero luego, al final del Capítulo, se eligió para el Consejo General de la Fraternidad, donde se toman las decisiones más importantes, al anterior Superior General junto con su proprio predecesor. Esto se realizó mediante la creación de una novedad en la Fraternidad, un nuevo puesto de “Consejero”. Y el corazón de estos buenos sacerdotes debe haberse hundido en su pecho. ¿Qué esperanza podría haber ahora para un cambio en el desastroso curso de la Fraternidad, de la Verdad fiel a las autoridades infieles, cuando los dos arquitectos principales de este curso fueron reinstalados en el Consejo General de la Fraternidad?

Por lo menos a uno de los participantes en el Capítulo se le aseguró que los dos “Consejeros” no vivirán en la sede de la Fraternidad en Menzingen, Suiza; que sólo asesorarán sobre cuestiones relativas a la creación o el cierre de casas de la Fraternidad y la admisión o expulsión de miembros de la Fraternidad: que la creación de los “Consejeros” fue una movida inteligente del Capítulo porque ayudará a sanar las divisiones en la Fraternidad. ¿Alguien se siente aliviado? Menzingen debe recuperar la confianza que ha perdido su política ambigua durante 20 años. Aquí hay un comentarista entre muchos que no confía en las recientes palabras tranquilizantes de los líderes de la Fraternidad:—

En realidad, la elección – fijada de antemano – del P. Pagliarani como nuevo Superior General disfraza la política también fijada de antemano de confirmar el status quo, en lo que concierne a la dirección futura de la Fraternidad. Desvergonzadamente fueron colocados al lado del Nuevo Superior dos Asistentes más, difícilmente destacables por su resistencia a la Roma modernista. Además, el Capítulo tuvo la osadía de inventar la función de dos “Consejeros”, desconocida en los Estatutos de la Fraternidad, y de “elegir” para el cargo a los dos personajes más favorables a un acuerdo con Roma que la Fraternidad haya tenido jamás: El P. Schmidberger, conocido por su amistad con el Cardenal Ratzinger, y Mons. Fellay, conocido por sus “nuevos amigos” en Roma y por su dedicación a la liquidación de la Fraternidad para entregarla atada de pies y manos a los apóstatas romanos.

El cuadro que emerge no es necesariamente el de la rendición incondicional, sino que se vislumbra una nueva forma de acercarse a Roma, con un poco más de cautela y un poco más de diplomacia hacia los sacerdotes y fieles de la Fraternidad. Sin embargo, dado que Dios tanto ve como prevé, y que mientras el hombre propone, es Dios quien dispone, entonces otra posibilidad es que Nuestro Señor intervenga e infunda en el relativamente joven P. Pagliarani los Dones de Consejo, Fortaleza y Temor de Dios que necesitará para enderezar el curso del bote salvavidas de la Fraternidad y llevarlo a buen puerto. ¡Que se haga la voluntad de Dios!

Para ser justos, el Capítulo logró cambiar al Superior General, que era lo más importante que tenía que hacer. Mons. Fellay y el P. Schmidberger, como “Consejeros”, pueden seguir conspirando con los romanos para que lo que queda de la Fraternidad del Arzobispo se ponga bajo el talón de la Roma conciliar, pero el poder supremo en la Fraternidad pertenece ahora al P. Pagliarani. ¿Hará buen uso de ella? Sólo Dios lo sabe. “La caridad todo lo cree, todo lo espera” (I Cor. XIII, 7). Debemos rezar por él.

Kyrie eleison.

Se Preparan los Liberales

Se Preparan los Liberales on junio 9, 2018

No todos están dormidos. Alguien en Francia está observando cómo los liberales se preparan para asumir el inminente Capítulo General de la Fraternidad San Pío X, donde la Fraternidad tiene su última oportunidad, probablemente la definitiva, de defender la fe católica contra el Vaticano II, como lo hizo Mons. Lefebvre. Quienquiera que fuera escribió un excelente artículo en Fidélité catholique francophone denunciando algunas palabras siniestras del Secretario General de la Fraternidad, el P. Christian Thouvenot, pronunciadas en una entrevista con la revista del Distrito Alemán de la Fraternidad a principios de este año. Lo que sigue debe mucho a ese artículo.

En primer lugar, las palabras siniestras: “Es probable que la cuestión del estado actual de la Prelatura Personal se plantee en el Capítulo General (en julio). Pero es sólo el Superior General quien está a la cabeza de la Fraternidad y quien es responsable de las relaciones entre la Tradición Católica y la Santa Sede. En 1988, Mons. Lefebvre dejó muy claro este punto”. Estas palabras son siniestras porque están abiertas a la interpretación de que Menzingen, sede de la Fraternidad donde labora el P. Thouvenot, está preparando a los miembros y seguidores de la Fraternidad para que el Capítulo General sea el momento y el lugar en el que Mons. Fellay aceptará, apparentemente legalmente, el ofrecimiento de Roma de una Prelatura Personal, y al hacerlo paralizará de una vez por todas la capacidad de la Fraternidad de defender la Fe resistiendo a la Misa del Novus Ordo y al Concilio Vaticano Segundo. Y estas palabras son siniestras porque son ambiguas o falsas.

En primer lugar, no es el Superior General quien está solo a la cabeza de la Fraternidad. Por los Estatutos de la Fraternidad establecidos por Mons. Lefebvre, es verdad que, una vez elegido el Superior General, tiene a su disposición poderes notables y por un período no inferior a 12 años, porque el Arzobispo quería que el Superior General tuviera tiempo y poder para realizar algo, sin ser obstaculizado como él mismo lo había sido en los Padres del Espíritu Santo. Pero el Capítulo General de la Fraternidad, reunido cada seis o doce años, está por encima del Superior General, y éste debe seguir las políticas decididas por aquél. Ahora bien, en teoría, el Capítulo General de 2012 decidió que cualquier “normalización canónica” de la Fraternidad requeriría una mayoría de votos en el pleno del Capítulo General, pero en la práctica, Mons. Fellay ya ha procedido a “normalizar” con Roma las confesiones, ordenaciones y matrimonios de la Fraternidad. Y ahora su Secretario General habla como si el Capítulo General no tuviera nada más que decir, como si sólo Mons. Fellay pudiera “normalizar” el resto. ¿Los cuarenta futuros Capitulares de julio son conscientes de cómo habla Menzingen? ¿Están de acuerdo?

En segundo lugar, el P. Thouvenot afirma que Mons. Fellay es – ¿solo él? – responsable de las relaciones entre la Tradición Católica y la Santa Sede. Sin duda es así como Roma y el mismo Mons. Fellay quisieran ver la situación, para que Roma pueda absorber toda la “Tradición” de una sola vez y Mons. Fellay pueda extender su imperio. Pero la “Tradición” es una colección variada y heterogénea de congregaciones y comunidades religiosas que ciertamente no todas quieren ser absorbidas por la Roma conciliar, o encabezadas por Mons. Fellay. Por esta razón, Mons. Lefebvre se negó repetidamente a ser llamado cabeza de la Tradición Católica. Pero tanto Mons. Fellay como su secretario juegan al juego de la Roma conciliar.

Y en tercer lugar, si el Arzobispo insistió en el momento de las Consagraciones de 1988, que él solo era el único que controlaba las relaciones de la Fraternidad con Roma, fue porque sabía que los jóvenes colaboradores a su alrededor no eran rivales para los astutos romanos, como hemos visto a nuestro costo desde su muerte en 1991. No porque confiara en la estructura de la Fraternidad para dotar a su Superior General de una gracia especial que lo protegería contra los conciliares romanos. Cuando los hombres quieren equivocarse, no es necesariamente una estructura quien los salvará. ¿Pero qué podía hacer el Arzobispo? ¡Tenía que morir en algún momento!

Lectores, si conocen a un Capitular de julio, ¡pregúntenle si sabe lo que el Secretario General está diciendo!

Kyrie eleison.

Hipocresia Refinada

Hipocresia Refinada on junio 10, 2017

Asumamos, entonces, con el Padre Gleize en su primer artículo de los “Comentarios” hace seis semanas (CE 511), que no es seguro que un Papa no pueda caer en herejía. Para salvar almas desde Lutero hasta hoy, Dios pudo haber dado gracias especiales a las autoridades de Su Iglesia de la decadente Quinta Edad, para resistir esa decadencia, pero esa Edad prácticamente llegó a su fin con el Vaticano II. Los Papas conciliares han sido la muerte de la Iglesia. Pero, ¿son ellos herejes formales? El interés del segundo artículo del Padre Gleize es su resalte de justamente cómo estos Papas se manejaron para matar a la Iglesia subvirtiendo la doctrina Católica al tiempo de aparentar permanecer Católicos. ¿Cuál es la técnica de ellos? El Padre Gleize examina el caso de las cinco “dubia”, o puntos dudosos planteados por los cuatro Cardenales contra el texto del Papa Francisco Amoris Laetitia ( AL ): ¿es que estos puntos lo hacen a él un negador consciente e intencional de doctrina definida de la Iglesia? Aparentemente, no, dice el Padre Gleize, pero en efecto, sí.

Aparentemente, no, porque en cada uno de los cinco puntos el Papa Francisco no niega directamente la doctrina de la Iglesia, más vale la deja ambigua o la deja afuera. El primero de los cinco puntos es un ejemplo de ambigüedad: el Papa no dice “los divorciados pueden recibir Comunión” sino “En ciertos casos los divorciados pueden recibir Comunión”. Aquí el “en ciertos casos” está abierto a una interpretación amplia o estrecha. Es ambiguo, y esa ambigüedad es capaz de socavar la Ley de la Iglesia, porque hay muchos divorciados y demasiados sacerdotes y prelados que estarán felices de tomar la interpretación amplia.

En todos los cuatro puntos restantes el Papa socava la doctrina Católica no por negación sino por omisión. Por ejemplo (cuarto punto), él no dice “No hay tal cosa como un acto objetivamente pecaminoso” porque la Iglesia siempre ha designado una serie de actos objetivamente pecaminosos, empezando con los Diez Mandamientos de Dios. Más vale el Papa dice “La pecaminosidad objetiva no necesariamente significa culpabilidad subjetiva”. Ahora, por supuesto que la Iglesia nunca ha negado que puede haber circunstancias para este o aquel acto que quitan su culpabilidad, pero poner la excusa subjetiva en primer plano es poner el pecado objetivo en segundo plano. ¡Los pecadores lo amarán! Sin embargo, la Iglesia Católica siempre ha clasificado la naturaleza objetiva y la corrección o incorreción moral de los actos, por encima de la culpabilidad subjetiva de esta o aquella persona cometiendo el acto. “La excepción hace a la regla” dice un proverbio, y otro “Casos extremos hacen mala ley”. Por el contrario, el subjetivismo del Papa Francisco socava la ley de la Iglesia (y el sentido común) con casos extremos, aún cuando él evita contradecir directamente la ley de la Iglesia. El Padre Gleize concluye que las cinco dudas de los cuatro Cardenales están totalmente justificadas.

Sin embargo, el Papa se está cubriendo sus espaldas al no hacer declaraciones dogmáticas o anti-dogmáticas. Él mismo escribe en AL que su propósito es “recolectar aportes de los dos Sínodos sobre la familia, junto con más consideraciones capaces de guiar el pensamiento o diálogo o práctica pastoral”. Esto manifiestamente no es un propósito dogmático. Por consiguiente es difícil ponerle al Papa Francisco el rótulo de “hereje formal”. Pero así como el Vaticano II manifestó ser meramente un Concilio “pastoral”, es decir no doctrinal, y, sin embargo, hico volar por las aires a la doctrina Católica y a la Iglesia, así el Papa Francisco en AL no está manifestando que él está enseñando doctrina, y, sin embargo, él está haciendo volar por las aires la moral Católica y la familia. Es el clásico medio de subversión Comunista o Neo-modernista, usando practicidades para socavar la verdad, no en principio sino en la práctica. Comparen Roma hacia Monseñor Fellay: “Obtengan reconocimiento práctico primero, hablaremos sobre doctrina después”. Comparen Monseñor Fellay hacia la FSPX: “Nosotros no estamos cambiando doctrina”, mientras que él mismo ya casi no exhala más una palabra de crítica sobre la destrucción de la Iglesia por el Papa Francisco. ¿Hubiera Monseñor Lefebvre guardado silencio? Plantear la pregunta es contestarla.

El Padre Gleize concluye que el Papa Francisco puede no ser un “hereje formal”, pero él está ciertamente “favoreciendo la herejía”. “Hereje formal” sería el peor de los dos rótulos, pero no en este final incorrecto de la Quinta Edad de la Iglesia, cuando la hipocresía de los enemigos de la Iglesia es más refinada que nunca. ¡Que el Cielo nos ayude más que nunca! ¡Recen los Quince Misterios del Rosario cada día!

Kyrie eleison.