Catholic doctrine

Cuadragésimo aniversario

on noviembre 22, 2014

Ayer fue el 40mo aniversario de la histórica Declaración de Monseñor Lefebvre del 21 de Noviembre de 1974, con las razones por las cuales él y los sacerdotes y laicos siguiéndolo a él, estaban tomando su posición contra el cambio total de la Iglesia católica y la religión provocado a raíz del Segundo Concilio Vaticano. La Declaración es tan fresca hoy como lo fuera el día en que fue escrita porque la verdadera religión católica de Dios es inmutablemente verdadera, mientras que la religión Conciliar del hombre es resueltamente falsa y está ocupando Roma más que nunca.

La Declaración consiste de diez párrafos breves, poco más de 50 líneas en total: 1/ Nosotros adherimos a la Roma católica, la Roma eterna. 2/ Rechazamos la Roma Conciliar, neo-protestante y neo-modernista. 3/ La reforma Conciliar está destruyendo la Iglesia católica y disminuyendo nuestra Fe católica, 4/ como ni siquiera un ángel del Cielo tiene derecho a hacerlo (Gálatas I,8). 5/ Elegimos la Tradición, rechazamos las innovaciones. 6/ Todo en la Iglesia está siendo renovado de una manera opuesta a la inmemorial doctrina católica. 7/ La reforma Conciliar, proviniendo de la herejía y resultando en herejía, es inaceptable para los Católicos, entonces 8/ continuaremos a formar sacerdotes Tradicionales. 9/ Y adheriremos a la enseñanza y prácticas católicas de todos los tiempos, 10/ estando convencidos de que así haciendo permaneceremos verdaderamente Católicos fieles.

Noten primeramente la distinción clara y afilada (1 y 2) entre Roma católica y Roma Conciliar. Ahora bien, es verdad decir que la Roma Conciliar está ocupando las estructuras de la Roma católica, pero decir que la Iglesia Conciliar es por consiguiente nada más que la Iglesia católica es tan tonto como decir que un cucú es un ruiseñor porque ocupa el nido del ruiseñor. (Y decir que Monseñor escribió de “Roma” católica y Conciliar y no de “Iglesia” católica y Conciliar es utilizar subterfugios con palabras).

Pero, ¿cómo hace Monseñor para distinguir entre el cucú Conciliar y el ruiseñor católico? ¡Por la doctrina! El Conciliarismo es neo- Protestante y neo- modernista (2). Nuestra fe está siendo disminuida (3) en oposición a la doctrina católica (6), el Conciliarismo es herejía (7). Nosotros adherimos a la enseñanza católica (9). Y el breve resumen mencionado no da todas las referencias de Monseñor a la doctrina. La doctrina católica era la Estrella polar de su mente y acción. Es porque el hombre moderno quiere libertad para su mente y acción que él, en efecto, quiere que su mente sea reducida a papilla tras lo cual la doctrina no tiene más que una función meramente decorativa. Ya no tiene mordedura en las acciones del hombre, excepto la única desastrosa doctrina que la doctrina no tiene importanza. Y esa desastrosa doctrina tiene una mordedura total. Aquí está el porque Monseñor está siendo reducido dentro de la Fraternidad San Pío X, que él fundó, a poco más que una mascota decorativa.

Uno está impulsado a preguntar, ¿qué se precisará para restaurar la mordedura de la doctrina, el sentido de realidad y el amor a la verdad en Fraternidad, Iglesia y mundo? Seguramente sufrimiento, nada menos. Solyenitzin hizo una observación al efecto, que se precisará la barra de hierro de los acontecimientos para destrozar y destripar la envoltura de hormigón que el hombre moderno ha construido alrededor de su pecaminosa forma de vida. Verdaderamente, Señor ten misericordia.

Kyrie eleison.

Contexto Trastornado

on septiembre 20, 2014

Partiendo de argumentos contra el sedevacantismo por ser un error de corto alcance en una situación totalmente anormal, un amigo italiano (C.C.) adopta una visión de mayor alcance de esa situación. Sin ser sacerdote ni teólogo, él aventura la opinión que el sedevacantismo es meramente uno de varios intentos en la Iglesia de encajar la crisis de hoy en día en las categorías de ayer. Se trata de cambios no de la teología católica sino de la situación real a la cual esa teología debe aplicarse, porque esta situación fue sometida a un cambio radical con el Vaticano II. Aquí está el párrafo clave de él sobre esa realidad trastornada:—

“Por su rechazo a la realidad objetiva de la existencia de Dios y de la necesidad de someterse a su Ley, el mundo moderno de hoy en día no es normal, y la actual unidad católica no es normal tampoco, por haber puesto al hombre en el centro de las cosas en lugar de a Dios. Tampoco es por un repentino brusco viraje que la Iglesia ha llegado a este estado anormal de cosas sino siguiendo un largo y complejo proceso de alejamiento de Dios cuyos efectos disruptivos se pusieron de manifiesto en el Vaticano II. Por cientos de años los gérmenes de la disolución han estado criándose dentro de la Iglesia al igual que los hombres alojando estos gérmenes, y a ellos se les ha permitido ocupar todos los rangos de la jerarquía hasta e incluyendo, la Sede de Pedro”.

Mi amigo continúa que si uno falla en tomar en consideración esta anormalidad de conjunto del estado actual de la Iglesia, que es increíblemente pero ciertamente peor que nunca, uno corre el riesgo de tratar con una realidad que ya no existe más, con términos de referencia que no aplican más. Así por ejemplo los sedevacantistas dirán que los hombres de Iglesia de hoy en día deben saber lo que están haciendo, porque son hombres inteligentes y educados. No es así, dice C.C.: la predicación y práctica de éstos pueden bien no ser más católicas, pero están convencidos que son totalmente ortodoxos. El mundo todo se ha vuelto loco. Ellos meramente se han vuelto locos con él, no por una pérdida de la razón sino por haber abandonado el uso de ella, y a medida que su fe católica sigue debilitándose hay siempre menos para pararlos de perderla completamente.

Pero entonces, uno puede objetar, Dios debe haber abandonado a Su Iglesia. En respuesta, C.C. recurre a tres citas de la Sagrada Escritura. Primero, Lc.XVIII,8, donde Nuestro Señor se pregunta si El siquiera encontrará Fe en la tierra cuando vuelva. Obviamente un pequeño remanente de sacerdotes y laicos (tal vez con algunos obispos) será suficiente para asegurar la indefectibilidad de la Iglesia hasta el fin del mundo (uno piensa en la dificultades actuales de la “Resistencia” para tomar forma). Del mismo modo, segundo, Mt.XXIV,11–14, donde se prevé que muchos falsos profetas engañarán a muchas almas y la caridad se enfriará. Y tercero, Lc.XXII,31–32, donde Nuestro Señor instruye a Pedro a confirmar en la Fe a sus hermanos después que él se ha convertido, sugiriendo firmemente que su Fe primero iba a fallar. Entonces casi toda la jerarquía puede fallar, incluyendo a Pedro, sin que la Iglesia cese de ser indefectible, un poco como cuando los Apóstoles todos huyeron en el Jardín de Getsemaní (Mt.XXVI,56).

En conclusión, la visión de C.C. para la Iglesia de mañana o de pasado mañana se parece bastante a la del Padre Calmel: que cada uno de nosotros cumpla con su deber según su estado de vida y tome parte en construir una red de pequeños fuertes de la Fe, cada una con un sacerdote que asegure los sacramentos, pero de ahora en adelante sin inaplicable teología de la Iglesia, ni imposible de obtener aprobación canónica, ni con muros de separación caducos en cuanto que la Fe habrá podido fluir sobre ellos. Estos fuertes estarán unidos por la Verdad y tendrán contactos mutuos de caridad. El resto está en las manos de Dios.

Kyrie Eleison.

¿“Resistencia” Fracasando?

on agosto 23, 2014

Algunos lectores de estos “Comentarios” sin duda objetaron la referencia hecha la semana pasada (CE 370) a que la “Resistencia” está actualmente “haciendo su camino con tanta aparente lentitud”. Ellos habrían tal vez preferido un valiente llamado a las armas. Pero, debemos permanecer reales. Por ejemplo, cuando la diócesis Tradicional de Campos en Brasil se echó en los brazos de la Neo-Roma en el 2002, ¿no dijimos varios de nosotros que de los 25 sacerdotes formados en la escuela de Monseñor de Castro Mayer, al menos unos pocos romperían filas? No obstante ni uno de ellos se volvió independiente desde entonces para continuar con la verdadera defensa de la Tradición que era la del buen Obispo, y así todos ellos están más o menos en el deslizadero neo-modernista. Sin embargo, hay algo que decir y hacer.

Primero de todo, Dios es Dios y El está conduciendo esta crisis a Su manera y no a la nuestra. “Mis pensamientos no son vuestros pensamientos, y vuestros caminos no son mis caminos, dice Yahvé” (Is. LV, 8). Nosotros soñamos con los lúcidos sacerdotes y laicos agrupados codo con codo para hacer frente a sus enemigos, pero Dios no precisa la “Resistencia” de nadie para cuidar Sus ovejas o salvar Su Iglesia. Cuarenta años atrás cuando Monseñor Lefebvre tenía la esperanza de, y buscaba a, un puñado de compañeros obispos para hacer frente al lado de él en público, y lanzar una real barricada en el camino de la aplanadora Conciliar, en principio podía haberlos encontrado, pero nunca los encontró. De hecho, cuando Dios intervenga para salvar la situación, como ciertamente lo hará, será obvio que el rescate fue Su obra a través de Su Madre.

Segundo, más de cinco siglos de desenfrenado humanismo han hecho al hombre tan ignorante de Dios, el Señor Dios de los Ejércitos, que a la humanidad debe dársele una lección que solamente aprenderá por la vía dura. La novena de las 14 Reglas de San Ignacio para el Discernimiento de los Espíritus (primer semana) da tres razones principales para la desolación espiritual de un alma, las cuales pueden aplicarse a la desolación actual de la Iglesia:—

1. Dios nos castiga por nuestra tibieza y negligencia espirituales. Sólo Dios conoce hoy en día cual castigo mundial es el merecido por nuestra apostasía mundial y nuestra zambullida en el materialismo y hedonismo.

2. Dios nos pone a prueba para demostrarnos lo que realmente está dentro nuestro, y cuanto dependemos de El. ¿No es que el hombre moderno seriamente piensa que él sabe mejor que Dios Todopoderoso como dirigir el universo? Y ¿puede ser que todos los propios pequeños esfuerzos de los hombres tienen que fracasar para que la verdad de Dios sea en fin comprendida?

3. Dios nos humilla con desolación para truncar nuestro orgullo y vanagloria. Proviniendo de los principales ministros de la única verdadera religión del único verdadero Dios, ¿no fue el Vaticano II una explosión sin precedente de vanagloria humana, prefiriendo el mundo moderno del hombre a la Iglesia inmutable de Dios? Y la pequeña Fraternidad San Pío X, ¿pensó que podía salvar a la Iglesia? A menos que la “Resistencia” permanezca debidamente modesta en sus pretensiones y ambiciones, está condenada de antemano.

Entonces, ¿cuales deberían ser esas ambiciones? Primero y principal, mantener la Fe sin la cual es imposible agradar a Dios (Hebr. XI, 6) y la cual está expresada en doctrina, en el Credo católico. Segundo, ser testigo de esa Fe, especialmente con el ejemplo, de ser necesario hasta el martirio (“mártir” es la palabra griega para “testigo”). Así comoquiera que la “Resistencia” esté o no organizada, debe dedicar sus recursos, tan magros como lo sean, a lo que sea ayudará a las almas a mantener la Fe. Entonces, debido a que su posición por la Verdad será necesariamente reconocible como tal, simplemente por existir no estará fracasando porque estará dando testimonio.

Kyrie eleison.

Resistencia en Aumento

on abril 20, 2013

Otra jornada de tres semanas en el Oeste del Océano Atlántico me ha permitido ver que la resistencia al colapso de la Fraternidad dentro del abrazo de la Roma apóstata, está creciendo, más en calidad que en cantidad (pero, la cantidad Católica sigue a la calidad Católica y no a la inversa). Los Tradicionalistas han sido deliberadamente mantenidos en la oscuridad en cuanto a lo que está pasando entre la Fraternidad y Roma, pero en la medida que descubren cuan en peligro está la verdadera religión Católica, entonces un número de buenos hombres están reaccionando con seriedad y resolución.

Visité primero de todo a la comunidad del Padre Jahir de alrededor de una docena de religiosos en el norte de Brasil, atrás de la ciudad de Salvador donde el Padre Jahir fue Cura Párroco por muchos años. Habiendo huido de la Neo-iglesia, él ve muy claramente la situación de la Neo-fraternidad. El ha fundado su propia comunidad en la Fe verdadera, y es fácil imaginarse a varios de sus hombres deviniendo, en el lapso de pocos años, valientes sacerdotes que mantendrán esa Fe. Otorgué la Tonsura y los dos primeros Ordenes Menores a uno de ellos y luego me dirigí al sur para visitar otro Sacerdote brasileño volviéndose famoso por su firme adhesión a la Tradición tal como lo entendió el Arzobispo Lefebvre.

El Benedictino Dom Thomas es Prior del Monasterio en las montañas cerca de Nova Friburgo atrás de Río de Janeiro. Fue fundado en los años 80 por Dom Gérard como un vástago del Monasterio Benedictino Tradicional que el mismo Dom Gérard había fundado en Francia en los años 70 con el estímulo y el apoyo de Mons. Lefebvre. Sin embargo, cuando el Arzobispo consagró obispos en 1988, Dom Gérard rompió con él, llevó a su monasterio a la Neo-iglesia y cruzó el Océano para hacer lo mismo con el monasterio brasileño.

Aquí él se topó con la resistencia de Dom Thomas, quien a la sazón no era más que un joven monje, pero quien antes de devenir un monje había aprendido en profundidad de un famoso brasileño Católico laico, Gustavo Corçâo, la iniquidad de la Neo-iglesia. Con la ayuda de buenos laicos y con el apoyo de Mons. Lefebvre, Dom Thomas se enfrentó a Dom Gérard y salvó el Monasterio para la Tradición. Con tal colisión respaldándolo, no es sorprendente que Dom Thomas también vea claramente la situación de ambas, de la Neo-iglesia y de la Neo-fraternidad. En una carpa preparada afuera de la pequeña iglesia del Monasterio para acomodar a los visitantes extras por las ceremonias de la Semana Santa, celebramos el Jueves Santo con unos pocos Sacerdotes pero con todo lo esencial, la Bendición de los Santos Oleos. El Monasterio puede ahora proveer estos Santos Oleos para este año a Sacerdotes en particular cuya provisión pueda serles suspendida por la Neo-fraternidad.

Luego volé al norte para visitar tres centros más de la Resistencia a ser lanzados en Estados Unidos por los bravos Padres Joseph Pfeiffer y David Hewko. Cerca de Connecticut, en New Jersey y en Minnesota, pude dar Confirmaciones y conferencias a Católicos suspicaces de lo que está pasando en la Neo-fraternidad. Tenían buenas preguntas merecedoras de respuestas verídicas.

Buenas noticias para los benefactores en Eurolandia: La St Marcel Initiative tiene finalmente un RIB y un IBAN, basados en Francia, para facilitar donaciones en euros a la St Marcel Initiative. Para hacer una transferencia bancaria desde dentro de Francia use el siguiente RIB: ***** ***** *********** **; desde fuera de Francia use el siguiente IBAN: **** **** **** **** **** **** ***. La St Marcel Initiative acaba de poder brindar un poco de ayuda seria, muy necesaria, al Monasterio de Dom Thomas. El les agradece a todos ustedes que hayan contribuido.

Kyrie eleison.

¿Religion de Estado? – III

on enero 14, 2012

Proclamar que los Estados no necesitan profesar o proteger la religión Católica es un error liberal clásico y, uno de los mayores errores del Vaticano II. El liberalismo ha dicho, por así decir, “No ataquemos al Catolicismo frontalmente, pero dividamos para reinar. Dividamos al hombre individual de la sociedad aduciendo que el hombre no es un animal social, y entonces podremos pretender que la religión es un asunto puramente individual. Esto nos permitirá adueñarnos de la sociedad y una vez que la hayamos vuelto liberal, haremos de ella un arma poderosa contra el individuo para volverle a él también liberal, porque claro, ¡el hombre es un animal social! Y entonces si algún individuo no quiere ser liberal, tendrá grandes dificultades para resistir a su sociedad que nosotros habremos vuelto liberal.” ¿No es así? ¡Miren a su alrededor! Contestemos entonces a tres nuevas objeciones a la doctrina según la cual, para la salvación de las almas, cada Estado tendría que ser Católico.

Excelencia, Nuestro Señor El mismo ha dicho “Dar al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios” (Mt.XXII, 21). Aquí Nuestro Señor separa claramente la Iglesia del Estado. Así que ningún Estado debería involucrarse en el Catolicismo o en cualquier otra religión.

Respuesta: No, ¡Nuestro Señor aquí no está separando la Iglesia del Estado! Hace la distinción de sentido común entre lo que el individuo debe al Estado (impuestos, etc.) y lo que debe a Dios (culto). De ninguna manera Nuestro Señor dice que el Estado temporal no le debe nada al Dios eterno. De hecho, el Estado, siendo la autoridad colectiva temporal de un conjunto de seres humanos, le debe a Dios en sus actos de autoridad lo que estos seres humanos deben a Dios por ser seres sociales, es decir la observancia de su ley natural y, en lo que se refiere a la Iglesia que la razón natural por si misma puede dar por verdadera, el Estado le debe reconocimiento social y promoción, en la medida que actuando así no enajene las almas en lugar de ajudar a salvarlas.

Pero discernir cual es la verdadera religión es algo que le toca hacer al individuo, ¿Como entonces el Estado como Estado puede estar obligado por principio a ser Católico?

Respuesta: El Estado no es más que la asociación moral (es decir inmaterial) en cuerpo político de un mayor o menor número de seres humanos físicos (es decir materiales). Pero cada uno de estos seres humanos, con el solo uso correcto de su razón natural, tenga o no tenga la virtud sobrenatural de la Fe, es capaz de discernir que Dios existe, que Jesucristo es Dios y que la Iglesia Católica es la única Iglesia fundada por Jesucristo. Si entonces un Estado dado no discierne que ella es la verdadera religión, no es porque sus ciudadanos no pueden discernirla, sino porque por diversas razones no lo hacen o no lo quieren hacer, negándose así a hacer buen uso de la razón natural que Dios les ha dado. En realidad ellos si que podrían discernirla, y delante de Dios todos tendrán una mayor o menor responsabilidad, perfectamente medida por El según las condiciones que les son propias, por no haberlo hecho.

Pero, Excelencia, si usted insiste en la obligación de cada Estado de ser Católico, usted solamente generará una reacción de muchas almas contra la buena doctrina.

Respuesta: Es por la gloria de Dios y la salvación de las almas por lo que cada Estado tendría que ser Católico. Así, a los hombres demasiado ignorantes o corrompidos a quienes esta verdad no hará más que alienarlos, uno puede, sin menoscabo del principio, dudar de proclamarlo, pero esto no lo hace menos verdadero. Los verdaderos principios no son menos verdaderos cuando a veces en la práctica se requiere una cierta medida de prudencia en la manera con la cual deben ser afirmados ¡Seguro que a los lectores de este “Comentario” se les puede decir toda la verdad!

Kyrie eleison.

Roma Insiste

on diciembre 17, 2011

Casi al mismo tiempo que Monseñor Fellay dejaba saber que la FSSPX pedirá esclarecimientos sobre el Preámbulo Doctrinal, la reacción de Roma a las discusiones doctrinales que tuvieron lugar desde 2009 hasta la primavera de este año, uno de los cuatro teólogos que tomaron parte en estas discusiones, Monseñor Fernando Ocariz, publicó un estudio “Acerca de la adhesión al Concilio Vaticano II.” El momento que eligió muestra que todavía no hemos salido del túnel, al contrario! Pero veamos sus argumentos, que al menos son claros.

En su introducción declara que el Concilio “pastoral” fue sin embargo doctrinal. Lo pastoral se basa en la doctrina. Lo pastoral busca salvar las almas, lo que implica doctrina. Los documentos del Concilio contienen mucha doctrina. Bien! El Monseñor al menos no va a esquivar las acusaciones doctrinales presentadas contra el Concilio pretendiendo que no era doctrinal, como lo han hecho muchos defensores del Concilio.

Luego, acerca del Magisterio de la Iglesia en general, dice que el Concilio Vaticano II estaba compuesto de los obispos Católicos que tienen “el carisma de la verdad, la autoridad de Cristo y la luz del Espíritu Santo.” Negarlo, dice, es negar algo que pertenece a la esencia misma de la Iglesia. Pero, Monseñor, ¿que me dice del conjunto de los obispos Católicos que siguieron la herejía Ariana bajo el Papa Liberio? Excepcionalmente, aún la casi unanimidad de los obispos puede desviarse doctrinalmente. Si esto ha ocurrido una vez, puede ocurrir nuevamente. Ocurrió en el Concilio Vaticano II, como lo demuestran sus documentos.

Continúa declarando que las enseñanzas no dogmáticas y no definidas del Concilio requieren, sin embargo, por parte de los Católicos, su asentimiento, llamado “sumisión religiosa de la voluntad y del intelecto,” lo cual es “un acto de obediencia bien enraizado en la confianza en la asistencia divina dada al Magisterio.” Monseñor, tanto a los obispos Arianos como a los Conciliares, no existe duda de que Dios les ofreció toda la asistencia que ellos necesitaban, pero que la rehusaron, como está demostrado en el caso de Vaticano II por la oposición a la Tradición en sus documentos.

Finalmente Monseñor Ocariz supone aquello que debe probar cuando arguye que el Magisterio Católico es continuo y que el Concilio Vaticano II es el Magisterio, luego sus enseñanzas no pueden estar mas que en continuidad con el pasado. Y si aparecen como una ruptura con el pasado, entonces la actitud Católica ha de ser interpretarlos de tal manera que tal ruptura no exista, como lo hace por ejemplo la “hermenéutica de la continuidad” de Benedicto XVI. Pero Monseñor, estos argumentos pueden revertirse. De hecho hay una ruptura doctrinal, como resulta claro al examinar los documentos Conciliares en si mismos. (Por ejemplo, hay (Vaticano II) o no hay (Tradición), un derecho humano que permita propagar el error?). Por consiguiente, el Vaticano II no fue el verdadero Magisterio de la Iglesia y la actitud Católica es mostrar que existe realmente esta ruptura con la Tradición, como lo hizo el Arzobispo Lefebvre, y no pretender que tal ruptura no existe.

Las últimas palabras de Monseñor son para afirmar que sólo el Magisterio puede interpretar el Magisterio. Lo que nos hace volver justo al punto de partida.

Estimados lectores, Roma de ninguna manera ha salido del túnel. Que el Cielo nos ayude.

Kyrie eleison.