Society of St. Pius X

Infección Tradicional

Infección Tradicional on enero 29, 2011

El liberalismo es una enfermedad increíble, capaz de pudrir los mejores corazones y mentes. Si lo definimos brevemente como la liberación del hombre de Dios, es tan viejo como el pecado, pero nunca antes ha sido tan profundo o generalizado o aparentemente normal, como lo es hoy en día. Ahora, la libertad religiosa está en el corazón del liberalismo – ¿qué sentido tiene ser libre de todo lo demás y de todos los demás si no soy libre de Dios? Así es que si Benedicto XVI se lamentaba hace tres semanas que la “libertad religiosa está amenazada en todo el mundo,” ciertamente está infectado. Tampoco se permitan los seguidores de la Tradición Católica estar confiados que ellos tienen inmunidad de esta enfermedad. Aquí un correo electrónico que recibí hace algunos días de un laico de Europa:—

“Por mucho tiempo, alrededor de 20 años, fui moldeado por el liberalismo. Es a través de la gracia Divina que sufrí una conversión con la Fraternidad de San Pío X. Para mi sorpresa he encontrado comportamiento liberal aún en las filas de la Tradición. La gente aún sigue diciendo que uno no debe exagerar lo mal que están las cosas hoy en día. Ya casi no se menciona a la Francmasonería como una enemiga de la Iglesia porque el hacerlo podría afectar los intereses personales, y así es que la gente continúa reaccionando como si, en general, el mundo aún se encontrase en orden.

“Algunos Tradicionalistas incluso recomiendan medicamentos psiquiátricos para sobrellevar el estrés que acompaña al Católico Tradicionalista, y si se está buscando la felicidad, dicen, deberías de ir con el médico para que te haga la vida más sencilla.

“La consecuencia de dicho comportamiento es un indiferentismo que es el semillero del liberalismo. De repente ya no es tan malo el asistir a la Misa del Novus Ordo, ni hacer causa común con los modernistas, ni el cambiar los principios de un día a otro, ni el dejar de mostrar nuestra fe en público, ni el estudiar en la universidad del Estado, ni el confiar en éste, ni el actuar bajo el supuesto de que, después de todo, todo lo que hace la gente no lo hace por maldad.

“Nuestro Señor tiene palabras duras para este tipo de indiferentismo: a los tibios Él “está por vomitarlos de su boca” (Rev. III, 16). Podría sonar paradójico, pero los más grandes enemigos de la Iglesia son los Católicos liberales. ¡Existe inclusive un Tradicionalismo liberal!!!” (fin de la cita del laico).

¿Entonces cuál es el antídoto para este veneno que nos amenaza a cada uno de nosotros? La gracia santificante, sin duda (Rom.VIII, 25), la cual puede librar a la mente de la confusión, y fortalecer la voluntad para hacer lo que la mente define como correcto. ¿Y cómo me aseguro de la gracia santificante? Eso es como preguntar ¿cómo puedo garantizar mi perseverancia final? La Iglesia nos enseña que nadie puede garantizarla, porque es un regalo – o el regalo – – de Dios. Pero lo que puedo hacer siempre es rezar el Santo Rosario, un promedio de cinco Misterios al día, mejor aún si fuese posible rezar los quince. Quien quiera que haga eso está haciendo lo que la Madre de Dios nos pide a todos nosotros, y ella posee poder materno virtualmente ilimitado sobre su Hijo, Nuestro Señor y Dios, Jesucristo.

Kyrie eleison.

Asisi-ismo – ¡No!

Asisi-ismo – ¡No! on enero 8, 2011

Algunas personas aún temen que la Fraternidad de San Pío X del Arzobispo Lefebvre esté en camino a un mal acuerdo con la Roma de Benedicto XVI, pero a través del Asisi-ismo del Papa entre otras cosas, uno puede decir que el mismo Benedicto XI está haciendo su mejor esfuerzo para prevenir tal ocurrencia.

Hace seis días argumentó en teoría que las “grandes religiones” del mundo pueden constituir “un factor importante de la paz y la unidad de la humanidad.”

Hace cinco anunció en práctica que en Octubre de este año irá como “peregrino” a Asís para conmemorar el 25 aniversario del Encuentro de Oración de las Religiones del Mundo, llevado a cabo en ese lugar por el Papa Juan Pablo II en 1986. Pero la teoría de todas “las grandes religiones del mundo” contribuyendo a la paz mundial fue rechazada por completo por el Arzobispo Lefebvre, y condenó la práctica del Encuentro de Oración de 1986 en Asís como una violación flagrante del Primer Mandamiento que, viniendo del Vicario de Cristo, constituía un escándalo sin precedentes en toda la historia de la Iglesia. Únicamente el temor de que un exceso de repetición pudiese ser contraproducente lo habría posiblemente detenido de castigar esta última locura del Asisi-ismo.

Sin embargo, el Arzobispo reconoció que en aquel momento muy pocos Católicos comprendieron la enormidad del escándalo. Esto se debe a que el mundo moderno en su totalidad marginaliza a Dios, deja entre paréntesis la divinidad de Nuestro Señor Jesucristo, hace a la religión una cuestión de libre elección y convierte la Tradición Católica en una simple cuestión de sensibilidad o sentimentalismo. Aún infectando a los Papas, esta manera de pensar se ha vuelto tan normal alrededor de nosotros que todos estamos amenazados en nuestra fe. Volvamos a algunos fundamentos:

Todo ser requiere una Primera Causa. Esa Causa, para ser la Primera, debe ser el Ser mismo, y debe ser un Ser completamente perfecto, porque cualquier dios secundario, para diferenciarse del Primero, tendría que tener alguna perfección que le faltaría al Primero. Así es que el verdadero Dios puede solamente ser uno. Este único Dios verdadero tomó naturaleza humana una vez y solamente una vez, en la divina persona de Nuestro Señor Jesucristo, quien probó su divinidad por una cantidad y calidad de milagros que no se han visto en la vida de ningún otro hombre jamás, pero que han acompañado a su Iglesia desde entonces: La Iglesia Católica Romana. La pertenencia a esa Iglesia es por la Fe, y está abierta a todos los hombres. Si creen, ese es el inicio indispensable de su eterna salvación. Si se rehúsan a creer, van camino a la eterna condenación (Marcos XVI, 16).

Por lo tanto si por sus eventos pasados y futuros en Asís, los papas Juan Pablo II y Benedicto XVI han fomentado a las almas a pensar que el Catolicismo no es la primera y única manera para alcanzar una eternidad feliz, sino solamente una entre muchas otras (aún cuando sea la mejor) que promueven la “paz y unidad” de la humanidad en esta vida, se deduce que ambos Papas han hecho posible la atroz condenación de un sinfín de almas en la vida venidera. En lugar de tener parte alguna en dicha traición (por lo menos objetiva), el Arzobispo Lefebvre prefirió ser despreciado, rechazado, menospreciado, marginalizado, silenciado, “excomulgado,” etc.

Hay un precio que se debe pagar por adherirse a la Verdad. ¿Cuántos Católicos están listos para pagarlo?

Kyrie eleison.

Cuadragésimo Aniversario

Cuadragésimo Aniversario on noviembre 6, 2010

El lunes pasado fue un momento para estar inmensamente agradecidos y un poco cautelosos. Se cumplió el 40 aniversario de la fundación de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, cuando por parte de la Iglesia Universal el Obispo Charrière de Ginebra, Lausana y Fribourg dio su aprobación oficial a los Estatutos de la Sociedad, sometidos a su consideración varios meses atrás por el Arzobispo Lefevbre.

Para cualquiera que se esfuerza por mantener y vivir de acuerdo a la Fe Católica entre la suave apostasía universal de hoy en día, la ocasión para dar gracias es clara. Desde el Vaticano II, la Iglesia oficial se encuentra en un estado de colapso que prevalece siempre, porque los sacerdotes que la dirigen están aferrados a las novedades de ese Concilio, a través de las cuales el hombre se ubica en el lugar de Dios. Por lo tanto los creyentes Católicos aún siguen siendo engañados y la estructura piramidal de la Iglesia de Dios se desmorona desde arriba hasta abajo.

Por lo tanto, para que un sacerdote devoto pero con una mentalidad piramidal pueda ver la necesidad de construir una contra-pirámide menor de entre las ruinas de la pirámide mayor, fue un primer milagro. El hecho de que lograra erigir esa pirámide menor debajo del peso papal de la pirámide mayor que se colapsaba, fue un segundo milagro. Y para los sucesores del Arzobispo el haber mantenido la pirámide menor por casi 20 años después de su muerte, es un tercer milagro. Ahora, la FSSPX no cuenta con el monopolio de la defensa de la Fe – ¡Dios no lo quiera! – pero ha sido la espina dorsal de esa defensa desde hace muchos años como hasta hoy. Le estamos infinitamente agradecidos a Dios por su bondad para quienquiera que entiende el regalo que ha sido la FSSPX para nosotros.

Pero también debemos ser cautelosos. El Padre Barrielle (1897–1983) fue el Director Espiritual del primer seminario de la FSSPX en Econe, Suiza, desde sus inicios, y recuerdo que constantemente citaba las palabras de su querido maestro, el Padre Vallet (1883 – –1947). Gran predicador de los Ejercicios Espirituales de San Ignacio, el Padre Vallet también es el autor del método para predicarlos en cinco días, método que ha sido de una inmensa ganancia para las almas de la FSSPX alrededor del mundo, transmitido a los seminaristas a través del Padre Barrielle. El padre Vallet estudio los Ejercicios y su historia profundamente, y una cosa que observó fue que si cualquier Congregación era fundada para predicar los Ejercicios y tenía éxito con ellos, entonces dentro de un cierto tiempo el Demonio conseguiría desviarla, distraerla o destruirla. ¿Qué tanto tiempo, de acuerdo al padre Vallet, según lo relatado por el Padre Barrielle? ¡Cuarenta años!

Ahora, el predicar los Ejercicios no es el único apostolado de la FSSPX, lo que ¿podría acaso diluir esa atención enfocada del Demonio? ¡Por el contrario! Si esa pirámide menor es de hecho la espina dorsal de la defensa de la Fe en medio de las ruinas de la Iglesia que se desmorona a su alrededor ¡solo puede ser objeto de la atención super-concentrada del Demonio! Tengamos todos cuidado, y tengamos especialmente presentes en nuestra sutil oración – por la estructura piramidal del Catolicismo – aquellos que se encuentran en lo más alto de la pirámide.

Kyrie eleison.

¿Condena Demorada?

¿Condena Demorada? on octubre 30, 2010

Después de varios números recientes de “Comentarios Eleison” que enfatizaron la importancia de la doctrina (CE 162, 165–167, 169), un lector pregunta si no sería sin embargo más sabio el demorar la condena del Vaticano II, con base en que ni las autoridades en Roma ni los Católicos en su mayoría están listos para aceptar que el Concilio es doctrinalmente tan malo como la Fraternidad de San Pío X, siguiendo las enseñanzas del Arzobispo Lefebvre, dice que es. En realidad, es mucho peor.

El gran problema doctrinal con los documentos del Vaticano II no es que son abierta y claramente heréticos. De hecho su “letra,” opuestamente a su “espíritu,” puede parecer Católica, al punto que el Arzobispo Lefebvre, quien estuvó directamente involucrado en todas las cuatro Sesiones del Concilio, firmó todos a excepción de los dos últimos y peores de estos documentos, “Gaudium et Spes” y “Dignitatis Humanae.” Sin embargo, esa “letra” está sutilmente contaminada con el “espíritu” de la nueva religión centrada en el hombre, hacia la cual los Padres del Concilio se inclinaban, y que está corrompiendo a la Iglesia desde entonces. Si el Arzobispo pudiera emitir su voto nuevamente hoy en día acerca de los 16 documentos, uno se pregunta si con la sabiduría de una visión retrospectiva votaría por siquiera uno de estos.

Los documentos son entonces ambiguos, interpretables según la letra como Católicos en su mayor parte, pero envenenados según el espíritu con modernismo, la más perniciosa de todas las herejías de la Iglesia, dijo San Pío X en la encíclica “Pascendi.” Así es que, por ejemplo, si los Católicos “conservadores,” por “lealtad” a la Iglesia, defienden los documentos, ¿qué es exactamente lo que están conservando? El veneno y su habilidad para seguir corrompiendo la Fe Católica de millones de almas, así colocándolos en el camino hacia la eterna condenación.

Todo esto me recuerda de un convoy Aliado cruzando el Atlántico con suministros vitales para los Aliados en la Segunda Guerra Mundial. Un submarino enemigo logró salir a la superficie justamente en medio del perímetro de defensa de los barcos, por lo que tenía la libertad de torpedearlos uno tras del otro, mientras que los destructores de los Aliados continuaban a la caza del submarino a fuera del perímetro externo, ¡sin tan siquiera imaginar que podría estar adentro! El Demonio se encuentra así entre los documentos del Vaticano II, y está torpedeando la salvación eterna de millones de almas, gracias a que está tan bien encubierto en esos documentos.

Ahora imaginemos un navegante con mirada penetrante a bordo de uno de los barcos de comerciantes en el convoy que ha notado la discreta pero delatora estela del esnórkel del submarino. El grita, “¡El submarino está adentro!,” pero nadie lo toma en serio. ¿Debería entonces esperar y mantenerse callado, o debería de gritar “¡Peligro!” y seguir gritando hasta que por fin el capitán se dé cuenta del daño mortal?

La FSSPX debe de gritar acerca del Vaticano II, y seguir gritando sin cesar, porque miles de almas están en un mortal e incesante peligro. Para entender ese peligro, ciertamente difícil de entender en teoría, lea el libro del Padre Álvaro Calderón acerca de los documentos del Vaticano II titulado: “Prometeo: la Religión del Hombre.”

Kyrie eleison.

Vocaciones – ¿De Dónde?

Vocaciones – ¿De Dónde? on octubre 2, 2010

Después de darle seguimiento durante más de veinte años a una variedad de cursos de tiempo completo y medio tiempo en la rama de Humanidades en dos universidades ubicadas en ciudades principales de una “avanzada” nación Occidental, Roberto (como lo estaré llamando) está substancialmente de acuerdo con la crítica de las universidades modernas que apareció en un “Comentarios Eleison” reciente (CE 158), pero tiene una interesante objeción que va uno o dos pasos más allá. Comencemos con su vivencia del “sistema” universitario de hoy en día.

Hace algunos años, después de los aparentemente interminables años de estudio, Roberto finalmente obtuvo su Doctorado en historia, pero apenas, y de tal manera que sería descalificado para algún día obtener un trabajo como profesor de universidad. El sistema políticamente correcto, comenta, se había defendido exitosamente de sus ideas de “extrema derecha.” “Los integristas habían sido amordazados, la democracia se había salvado. El imbécil se había lanzado en frente de la aplanadora, había sido debidamente aplastado, tan fácilmente como Winston en la famosa novela de George Orwell, 1984.”

“De acuerdo a mi experiencia,” escribe, “no le recomendaría a ningún joven el ir a la Universidad para estudiar las Humanidades, mucho menos a mis propios hijos. Mejor que escojan algún trabajo manual o una capacitación técnica avanzada. Lo ideal es que trabajen para sí mismos, en el campo o a lo más en un pequeño poblado, para así poder evitar la esclavitud al salario que actualmente existe.” Comenta que si él pudiera volver a vivir su vida, eso es lo que haría, porque como intelectual Católico el siente que su acción se ha limitado a dar testimonio.

Sin embargo, Roberto tiene una seria objeción a esta solución de preferir un trabajo manual o una capacitación técnica avanzada. En pocas palabras, los ingenieros pueden ser mejor remunerados que los filósofos, pero la naturaleza misma de su trabajo – encendido-apagado, cero-uno – los hace reacios a tener algún interés en las complicaciones humanas, demasiado humanas, de la religión o la política. Idealmente, uno puede ser un técnico de día y un poeta de noche, pero en la realidad es difícil llevar una vida dividida entre intereses intrínsicamente opuestos, dice Roberto, y un hombre normalmente perderá interés en uno o en el otro.

El observa el mismo conflicto dentro de la escuela de la Sociedad de San Pío X que se encuentra en su geografía. En teoría ahí las Humanidades tienen un lugar de honor, pero en la práctica los niños y el personal docente se inclinan por las Ciencias porque hay mejores oportunidades de trabajo. Los jóvenes que salen de la escuela están a su vez menos preparados para entender a fondo los problemas de la Iglesia Conciliar o del mundo moderno, de acuerdo al punto de vista de Roberto. Fin de su testimonio.

El problema es grave. Por ejemplo, las escuelas de la FSSPX sienten esta presión de inclinarse hacia las ciencias, pero los sacerdotes del futuro ciertamente necesitan más de una buena formación en las Humanidades, porque las almas no funcionan con simplismos como el uno-cero, encendido-apagado (demasiado simples). Por lo que si las vocaciones no vienen de las propias escuelas de la FSSPX, ¿de dónde saldrán entonces? ¿Cómo se van a proteger las cosas espirituales en un mundo que se entrega completamente a las cosas materiales? ¿Cómo orientar las almas de los niños hacia el sacerdocio? He observado que lo decisivo en muchos casos es que el padre tome en serio su religión. Lea en el Antiguo testamento el libro de Tobías (que no es largo ni difícil de entender) para ver como Dios recompensa a los padres a través de sus hijos.

Kyrie eleison.

Doctrina Subestimada

Doctrina Subestimada on septiembre 25, 2010

En una revista norteamericana que por lo general invita a reflexionar, “Culture Wars” (“Guerras Culturales”), el Editor recientemente nos echó en cara, a mí y a la Sociedad de San Pío X como un todo, el mantenernos deliberadamente fuera de la Iglesia oficial. Permítanme presentarles tan breve y justamente como sea posible el argumento de E. Michael Jones, con sus principales etapas indicadas con letras consecutivas para facilitar la respuesta:—

Su principal tesis se basa en que el problema del Vaticano II no es doctrinal: “(A) Los documentos del Concilio no son responsables de cualquier locura que le siguió al Concilio en nombre de su “espíritu.” En cuanto a los documentos mismos, de hecho estos son a veces ambiguos, pero (B) Dios está siempre con Su Iglesia, razón por la cual (C) solo algo Católico puede obtener la aceptación de los obispos reunidos, como sucedió en el Vaticano II. (D) Por lo tanto se puede y debe estar satisfecho con la interpretación de las ambigüedades a la luz de la Tradición, como el mismo Arzobispo Lefebvre una vez la propuso.

“Por lo tanto (E) el Vaticano II es Tradicional, y cualquier problema entre Roma y la FSSPX no puede ser doctrinal. (F) De ahí que el problema real de la FSSPX es que se niega a la comunión basada en el temor a ser contaminada, (G) procedente de su falta cismática de caridad. (H) La culpa subsiguiente la ocultan, pretendiendo que la Iglesia se encuentra en un estado de emergencia sin precedentes, propiciado por la anti-doctrina del Vaticano II. (I) Por lo tanto la FSSPX está diciendo que la Iglesia ha fallado en su misión y que la FSSPX constituye la Iglesia. ¡Tonterías! Obispos de la FSSPX, ¡cédanse a Roma!

CONTESTACIÓN: el problema con el Vaticano II es ESENCIALMENTE doctrinal. (A) Desgraciadamente, los documentos del Vaticano II son de hecho responsables del “espíritu” del Vaticano II y de sus consecuencias locas. Es la ambigüedad misma de los documentos, reconocida por E.M.J., la que dio rienda suelta a la locura. (B) Dios de hecho está con su Iglesia, pero Él otorga a sus sacerdotes el libre albedrío, con el cual pueden escoger de hacer a la Iglesia un gran daño, pero nunca un daño mortal (cf. Lucas XVIII, 8). (C) De este modo es que Él permitió que la mayoría de los obispos Católicos cayeran en la atroz crisis Arriana del siglo cuarto. Lo que sucedió entonces está sucediendo nuevamente, solo que peor. (D) En una etapa inicial en la lucha post-Conciliar por la Tradición, pudo haber sido razonable el pedir que el Vaticano II fuera interpretado a la luz de la Tradición, pero esa etapa pasó ya hace mucho. Los frutos amargos de la ambigüedad han demostrado desde hace tiempo que los documentos Conciliares sutilmente envenenados no pueden ser rescatados.

Por lo tanto (E) el Concilio no es para nada Tradicional y el conflicto entre Roma y la FSSPX es ESENCIALMENTE doctrinal. Así es que (F) existe una buena razón para temer la contaminación, debido a la falsa doctrina del Vaticano II – está guiando a las almas al Infierno. (G) Ni existe una mentalidad cismática entre Tradicionalistas (no-sedevacantistas), aunque (H) la Iglesia se encuentra en medio de la peor emergencia de toda su historia. (I) Pero justo como en la crisis Arriana los pocos obispos que mantuvieron la Fe comprobaron que la Iglesia no había fallado en lo absoluto, así la FSSPX pertenece hoy a la Iglesia y está guardando la Fe, sin pretender con esto el remplazar la Iglesia , o constituir por sí sola la Iglesia.

Michael, ¿cuándo, en toda la historia de la Iglesia, fueron sus obispos reunidos deliberadamente ambiguos? Usted admite la ambigüedad del Vaticano II. ¿En qué otro momento en la historia los sacerdotes recurrieron a la ambigüedad sino para abrir el camino para la herejía? En la Iglesia de Nuestro Señor, que sea siempre vuestro hablar sí, sí; no, no (Mateo V,37).

Kyrie eleison.