Vatican II

¿Condena Demorada?

¿Condena Demorada? on octubre 30, 2010

Después de varios números recientes de “Comentarios Eleison” que enfatizaron la importancia de la doctrina (CE 162, 165–167, 169), un lector pregunta si no sería sin embargo más sabio el demorar la condena del Vaticano II, con base en que ni las autoridades en Roma ni los Católicos en su mayoría están listos para aceptar que el Concilio es doctrinalmente tan malo como la Fraternidad de San Pío X, siguiendo las enseñanzas del Arzobispo Lefebvre, dice que es. En realidad, es mucho peor.

El gran problema doctrinal con los documentos del Vaticano II no es que son abierta y claramente heréticos. De hecho su “letra,” opuestamente a su “espíritu,” puede parecer Católica, al punto que el Arzobispo Lefebvre, quien estuvó directamente involucrado en todas las cuatro Sesiones del Concilio, firmó todos a excepción de los dos últimos y peores de estos documentos, “Gaudium et Spes” y “Dignitatis Humanae.” Sin embargo, esa “letra” está sutilmente contaminada con el “espíritu” de la nueva religión centrada en el hombre, hacia la cual los Padres del Concilio se inclinaban, y que está corrompiendo a la Iglesia desde entonces. Si el Arzobispo pudiera emitir su voto nuevamente hoy en día acerca de los 16 documentos, uno se pregunta si con la sabiduría de una visión retrospectiva votaría por siquiera uno de estos.

Los documentos son entonces ambiguos, interpretables según la letra como Católicos en su mayor parte, pero envenenados según el espíritu con modernismo, la más perniciosa de todas las herejías de la Iglesia, dijo San Pío X en la encíclica “Pascendi.” Así es que, por ejemplo, si los Católicos “conservadores,” por “lealtad” a la Iglesia, defienden los documentos, ¿qué es exactamente lo que están conservando? El veneno y su habilidad para seguir corrompiendo la Fe Católica de millones de almas, así colocándolos en el camino hacia la eterna condenación.

Todo esto me recuerda de un convoy Aliado cruzando el Atlántico con suministros vitales para los Aliados en la Segunda Guerra Mundial. Un submarino enemigo logró salir a la superficie justamente en medio del perímetro de defensa de los barcos, por lo que tenía la libertad de torpedearlos uno tras del otro, mientras que los destructores de los Aliados continuaban a la caza del submarino a fuera del perímetro externo, ¡sin tan siquiera imaginar que podría estar adentro! El Demonio se encuentra así entre los documentos del Vaticano II, y está torpedeando la salvación eterna de millones de almas, gracias a que está tan bien encubierto en esos documentos.

Ahora imaginemos un navegante con mirada penetrante a bordo de uno de los barcos de comerciantes en el convoy que ha notado la discreta pero delatora estela del esnórkel del submarino. El grita, “¡El submarino está adentro!,” pero nadie lo toma en serio. ¿Debería entonces esperar y mantenerse callado, o debería de gritar “¡Peligro!” y seguir gritando hasta que por fin el capitán se dé cuenta del daño mortal?

La FSSPX debe de gritar acerca del Vaticano II, y seguir gritando sin cesar, porque miles de almas están en un mortal e incesante peligro. Para entender ese peligro, ciertamente difícil de entender en teoría, lea el libro del Padre Álvaro Calderón acerca de los documentos del Vaticano II titulado: “Prometeo: la Religión del Hombre.”

Kyrie eleison.

Caverna Interior

Caverna Interior on octubre 23, 2010

El visitar Subiaco me hizo recordar dos hexámetros en Latín los cuales sitúan consecutivamente a cuatro fundadores de grandes Órdenes religiosas en la Iglesia. Además de recorrer tres cuartas partes de la historia de la Iglesia, estas líneas también sugieren el porqué muchas almas Católicas hoy en día tienen la impresión que su Fe pende de un hilo.

Estas son las líneas: Bernardus valles, colles Benedictus amabat,

Oppida Franciscus, magnas Ignatius urbes.

En castellano: Bernardo amaba los valles, Benedicto las montañas,

Francisco los pueblos, Ignacio las grandes ciudades.

En orden cronológico (brevemente alterado por las exigencias del hexámetro latín), San Benito (480–547) buscó a Dios en las montañas (Subiaco, Monte Cassino); los Cistercienses impulsados por San Bernardo (1090–1153) bajaron a los valles (notablemente Clairvaux); San Francisco (1181–1226) deambuló en medio de los pequeños pueblos de su época, mientras los Jesuitas de San Ignacio (1491–1556) emprendieron el apostolado moderno de la grande ciudad. Uno podría decir que la ciudad moderna tomó venganza cuando los Jesuitas, junto con los Dominicos, dirigieron el colapso del Vaticano II (p. ej. de Lubac y Rahner, S.J.; Congar y Schillebeeckx, O.P.).

¿Acaso no es la progresión de la montaña a la ciudad una progresión de estar solo con Dios a estar únicamente con el hombre? El industrialismo y el automóvil hacen posible la ciudad moderna con su vida suave, pero al hacerlo generan un entorno diario cada vez más artificial y alejado de la Naturaleza de Dios. Con las comodidades materiales se incrementan las dificultades espirituales. La vida en la gran ciudad se vuelve cada día más inhumana y de hecho el instinto liberal de la muerte podría pronto incitar la Tercera Guerra Mundial, devastando la vida urbana y suburbana como la conocemos hoy en día. Entonces, si por una variedad de razones, un Católico no puede dirigirse a las montañas, ¿cómo se mantiene lejos de las instituciones mentales?

Una respuesta es lógica: debe de vivir con Dios, dentro de sí mismo, en una caverna interior, dejando que el mundo se torne loco alrededor de él. Debe de convertir su propio corazón en una ermita y por lo menos su casa, si es posible, en algo que se le parezca a un santuario, aunque respetando todas las necesidades naturales de la familia. Eso no significa vivir en un propio mundo irreal, sino en el verdadero mundo interno de Dios, contrariamente al mundo fantástico externo del Demonio, que nos presiona en todos los sentidos.

De manera similar, la Nueva Iglesia ha cerrado un sinfín de monasterios y conventos desde el Vaticano II, lo que deja menos posibilidades para un alma que puede pensar que escucha un llamado interior de Dios. ¿Los ha guiado a través de un callejón sin salida o los ha dejado caer? ¿O será que tal vez los llama a llevar una vida religiosa en su interior, convirtiendo su pequeño apartamento en la gran ciudad en una ermita, y su oficina sin Dios en un campo de apostolado a través de la oración, la caridad y el ejemplo? Nuestro mundo está en gran necesidad de almas Católicas que irradien hacia afuera su paz interior y su calma con Dios.

Kyrie eleison.

Doctrina Subestimada

Doctrina Subestimada on septiembre 25, 2010

En una revista norteamericana que por lo general invita a reflexionar, “Culture Wars” (“Guerras Culturales”), el Editor recientemente nos echó en cara, a mí y a la Sociedad de San Pío X como un todo, el mantenernos deliberadamente fuera de la Iglesia oficial. Permítanme presentarles tan breve y justamente como sea posible el argumento de E. Michael Jones, con sus principales etapas indicadas con letras consecutivas para facilitar la respuesta:—

Su principal tesis se basa en que el problema del Vaticano II no es doctrinal: “(A) Los documentos del Concilio no son responsables de cualquier locura que le siguió al Concilio en nombre de su “espíritu.” En cuanto a los documentos mismos, de hecho estos son a veces ambiguos, pero (B) Dios está siempre con Su Iglesia, razón por la cual (C) solo algo Católico puede obtener la aceptación de los obispos reunidos, como sucedió en el Vaticano II. (D) Por lo tanto se puede y debe estar satisfecho con la interpretación de las ambigüedades a la luz de la Tradición, como el mismo Arzobispo Lefebvre una vez la propuso.

“Por lo tanto (E) el Vaticano II es Tradicional, y cualquier problema entre Roma y la FSSPX no puede ser doctrinal. (F) De ahí que el problema real de la FSSPX es que se niega a la comunión basada en el temor a ser contaminada, (G) procedente de su falta cismática de caridad. (H) La culpa subsiguiente la ocultan, pretendiendo que la Iglesia se encuentra en un estado de emergencia sin precedentes, propiciado por la anti-doctrina del Vaticano II. (I) Por lo tanto la FSSPX está diciendo que la Iglesia ha fallado en su misión y que la FSSPX constituye la Iglesia. ¡Tonterías! Obispos de la FSSPX, ¡cédanse a Roma!

CONTESTACIÓN: el problema con el Vaticano II es ESENCIALMENTE doctrinal. (A) Desgraciadamente, los documentos del Vaticano II son de hecho responsables del “espíritu” del Vaticano II y de sus consecuencias locas. Es la ambigüedad misma de los documentos, reconocida por E.M.J., la que dio rienda suelta a la locura. (B) Dios de hecho está con su Iglesia, pero Él otorga a sus sacerdotes el libre albedrío, con el cual pueden escoger de hacer a la Iglesia un gran daño, pero nunca un daño mortal (cf. Lucas XVIII, 8). (C) De este modo es que Él permitió que la mayoría de los obispos Católicos cayeran en la atroz crisis Arriana del siglo cuarto. Lo que sucedió entonces está sucediendo nuevamente, solo que peor. (D) En una etapa inicial en la lucha post-Conciliar por la Tradición, pudo haber sido razonable el pedir que el Vaticano II fuera interpretado a la luz de la Tradición, pero esa etapa pasó ya hace mucho. Los frutos amargos de la ambigüedad han demostrado desde hace tiempo que los documentos Conciliares sutilmente envenenados no pueden ser rescatados.

Por lo tanto (E) el Concilio no es para nada Tradicional y el conflicto entre Roma y la FSSPX es ESENCIALMENTE doctrinal. Así es que (F) existe una buena razón para temer la contaminación, debido a la falsa doctrina del Vaticano II – está guiando a las almas al Infierno. (G) Ni existe una mentalidad cismática entre Tradicionalistas (no-sedevacantistas), aunque (H) la Iglesia se encuentra en medio de la peor emergencia de toda su historia. (I) Pero justo como en la crisis Arriana los pocos obispos que mantuvieron la Fe comprobaron que la Iglesia no había fallado en lo absoluto, así la FSSPX pertenece hoy a la Iglesia y está guardando la Fe, sin pretender con esto el remplazar la Iglesia , o constituir por sí sola la Iglesia.

Michael, ¿cuándo, en toda la historia de la Iglesia, fueron sus obispos reunidos deliberadamente ambiguos? Usted admite la ambigüedad del Vaticano II. ¿En qué otro momento en la historia los sacerdotes recurrieron a la ambigüedad sino para abrir el camino para la herejía? En la Iglesia de Nuestro Señor, que sea siempre vuestro hablar sí, sí; no, no (Mateo V,37).

Kyrie eleison.

La Doctrina – ¿Por Qué? – II

La Doctrina – ¿Por Qué? – II on septiembre 18, 2010

Doctrina, o enseñanza, pertenece a la esencia misma de la Iglesia Católica. Las almas deben primeramente ser enseñadas en el cómo llegar al Cielo, o nunca podrán llegar allá. “Id y enseñad a todas las naciones” están dentro de las últimas instrucciones dadas por Nuestro Señor a sus Apóstoles (Mateo XXVIII, 19). Esa es la razón por la cual la lucha heroica del Arzobispo Lefebvre por la Tradición Católica (1970–1991) fue inicial y primordialmente doctrinal.

Esa es la razón por la cual, como se citó la semana pasada en el CE 165, el Obispo Fellay le dijo a Brian Mershon el pasado mes de Mayo que las diferencias doctrinales no pueden hacerse a un lado para así poder llegar a un arreglo práctico con Roma, por más atractivo que este sea. Se le preguntó si el rechazo de la Fraternidad de San Pío X de llegar a una solución práctica o canónica no era acaso un “signo de obstinación o mala voluntad,” a lo que el Obispo replico (puede consultar sus palabras en el sitio de internet del “Remnant”): “Es muy claro que cualquier solución práctica que se diera sin un fundamento doctrinal sólido nos llevaría directamente al desastre . . . Tenemos todos estos ejemplos previos ante nosotros – La Fraternidad de San Pedro, el Instituto de Cristo Rey y todos los demás están totalmente bloqueados al nivel doctrinal porque primeramente aceptaron el acuerdo práctico.”

La razón por la cual la doctrina Católica es “bloqueada” por cualquier acuerdo práctico es de sentido común. Los Romanos de hoy en día aún siguen absolutamente adheridos a su Concilio (Vaticano II). Ese Concilio es esencialmente un alejamiento de la Tradición Católica, la religión de Dios, hacia una nueva religión del hombre. Si entonces ellos le otorgan una mayor concesión a la Tradición, como podría ser cualquier regularización de la FSSPX, estarían obligados a pedir alguna concesión a cambio. Ahora saben que la FSSPX está apegada a la doctrina Católica, por todas las razones que se expusieron anteriormente. Por lo que lo menos que ellos pueden pedir es que las diferencias doctrinales se pasen por alto, por el momento.

¡Más eso es suficiente para los objetivos de Roma! Por lo que se refiere a “por el momento,” una vez que una reunión práctica haya sido firmada, la euforia no doctrinal de todas las almas de la Tradición encantadas de no estar más descobijadas (como lo sienten actualmente) con la desaprobación de Roma haría muy difícil que la FSSPX diera paso atrás si – sólo por suponerlo, claro está – el “momento” se tornara en un espacio de tiempo indefinido. La trampa se hubiera cerrado sobre la FSSPX.

Y por lo que a “pasar por alto” se refiere, el pasar por alto la doctrina, especialmente la radical diferencia doctrinal entre la religión de Dios y la religión del hombre, es equivalente a pasar por alto o dejar de lado a Dios mismo. Pero ¿cómo es que un siervo de Dios puede servir a Dios haciéndolo a un lado o pasándolo por alto? Si uno piensa en esto, ¡ese es el primer pequeño paso hacia una grande apostasía!

Como el Obispo Fellay lo señala, 40 años de experiencia confirman estos principios – el campo de batalla de la Tradición Católica está lleno de los cuerpos de organizaciones que comenzaron noblemente pero que fallaron al no ver cuán importante es el problema doctrinal.

Kyrie eleison.

¿Discusiones Eludidas?

¿Discusiones Eludidas? on agosto 21, 2010

Mientras las discusiones entre Roma y la Fraternidad de San Pío X se están topando, de acuerdo a comentarios de ambos lados, contra una pared doctrinal, informes de Francia y Alemania unidos a un rumor que llega desde Roma alerta peligro para los Católicos. Ese peligro es un acuerdo político el cual simplemente rodeará por un lado el bloqueo doctrinal. La Política amenaza con eludir a la doctrina.

Hace algunas semanas me comentaron, desde Francia y Alemania, que una parte importante de los Católicos que asisten a las misas de la FSSPX únicamente están esperando a que salga de las discusiones alguna clase de acuerdo. Si – lo repito -, si esto es verdad, es muy grave. Esos Católicos pueden recibir la mejor calificación por desear no ser separados de lo que parece ser Roma, pero estarían reprobados por no darse cuenta de que mientras las discusiones se mantengan en el plano doctrinal, no existe manera en la que la enseñanza neo-modernista del Vaticano II pueda ser reconciliada con la doctrina Católica de la verdadera Iglesia. Esos Católicos pueden venerar y amar a Monseñor Lefebvre tal como lo perciben, pero no han entendido la esencia de su lucha por la Iglesia. Les convendría despertar si no quieren en una manera u otra caer en los brazos de los Romanos neo-modernistas.

Un acuerdo por delante de la doctrina significa la política antes que la religión, la unidad antes que la verdad, el hombre antes que Dios. Dios antes que el hombre significa verdad antes que unidad, religión antes que política y la doctrina siendo más importante que cualquier acuerdo no-doctrinal. Solamente los soñadores podían no haber previsto que las discusiones doctrinales Roma-FSSPX toparían contra un muro doctrinal. Únicamente los políticos pueden desear que cualquier acuerdo no-doctrinal se desprenda de estas.

¡Dios mío! por lo visto Benedicto XVI sinceramente cree en la Nueva Iglesia del Vaticano II, la cual debe de unir en su seno absolutamente a todos los hombres, sin importar si creen o no en la única verdadera doctrina de la Fe. Por lo tanto él sinceramente desea acoger también a la FSSPX – ¡y naturalmente no le queda mucho tiempo más por vivir! Así es que el bloqueo de las discusiones doctrinales no debería de preocuparle tanto, si busca llegar a un acuerdo político con la FSSPX y de esta manera poder unirla con el resto de la Nueva Iglesia. Por lo tanto, ni debería de pedir demasiado a la FSSPX, o se negaría al acuerdo, ni muy poco, porque entonces el resto de la Nueva Iglesia se levantaría en protesta.

El rumor desde Roma consiste precisamente en que él está pensando en un “Motu Proprio” que aceptaría a la FSSPX “de regreso en la Iglesia,” de una vez por todas, sin requerir de la FSSPX una aceptación explícita del Vaticano II o de la Misa Nueva, sino solamente la aceptación, por ejemplo, del “Catecismo de la Iglesia Católica” de 1992 de Juan Pablo II, el cual es sustancialmente modernista pero de una manera discreta. Por lo tanto la FSSPX no parecería ante sus seguidores como aceptando el Concilio o la Nueva Iglesia, sin embargo comenzaría poco a poco, discretamente, a tragar la substancia del neo-modernismo.

De este modo todos los que buscan la unidad estarían contentos, salvo los que creen en la doctrina Católica.

¡PELIGRO!

Kyrie eleison.

Universidades – Remedios – I

Universidades – Remedios – I on agosto 7, 2010

“Muy bien, su Excelencia,” puedo escuchar que comentan los padres de familia, “así es que las universidades son tierra baldía. Pero al afirmar esto Ud. tendrá que admitir que en cualquier otro lado no puede encontrarse más que tierra baldía. Entonces, ¿qué es lo que tenemos que hacer con nuestros hijos? La ley de Dios nos prohíbe el uso de maneras ilícitas de prevenir su llegada. Ellos llegan. ¿Y luego?

La respuesta veloz es que en un mundo peor que nunca, las almas que desean llegar al Cielo tendrán que ser más heroicas que nunca, mas su recompensa será en la misma medida más grande que nunca.

Pío XII dijo que el mundo estaba peor en sus días que en los tiempos de Sodoma y Gomorra ¡y el murió en 1958! ¿Qué diría hoy? Enfrentando el mismo problema, los Papas que lo siguieron “movieron los postes” en el Vaticano II para no tener que seguir condenando, condenando y condenando. Pero esa fue la salida fácil. El apagar las alarmas no es lo mismo que extinguir el fuego. La Iglesia y el mundo están alegremente ardiendo, y lo primero que los padres de familia deben de hacer es enfrentar el problema: el peligro extremo para la salvación eterna de sus hijos.

Una vez que comprendan el peligro, su Fe Católica les dirá que no pueden tomar el camino bajo propuesto por el Concilio, ni ningún otro camino fácil, deben de tomar el camino heroico. “No llegaremos al Cielo sobre camas de plumas,” dijo Sto. Tomás Moro. Nuestro Señor nos dice, “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame.” (Mateo XVI,24), y “Aquel que persevere hasta el fin será salvo” (Mateo XXIV, 13). Los padres de familia deben de comprender que si para salvar las almas de sus hijos necesitan ser héroes, entonces serán héroes. En ese punto, como dice el proverbio, “En donde hay voluntad, hay un camino.” Así es que una vez que el amor de padres tiene esa voluntad de alcanzar el fin, encontrará un medio tanto dentro como fuera de casa.

Para lo que se refiere a lo necesario fuera de casa, favor de revisar el “Comentarios Eleison” de la próxima semana para alternativas a la universidad. Para dentro de casa, cualquier sacerdote que se digne de serlo les dirá que deben de empezar por establecer firmemente el rezo del Santo Rosario en familia en casa, continuando con el deshacerse de la televisión que es un tabernáculo del mundo, de la carne y del Demonio. Desde los años más tempranos, hagan que los corazones y mentes de los niños estén llenos en casa con un intercambio viviente y discusión viva de todo lo que se encuentra debajo del sol. Esto es debido a que para el momento en que los niños tengan edad para ir a la universidad, la suerte está usualmente echada, para bien o para mal. Así es que si un niño ha crecido en un hogar con vida real, elevado hacia el Cielo a través de la oración, la peor de las universidades podrá no hacerle demasiado daño, mientras que si este creció como un tele idiota, la mejor universidad puede no ayudarlo mucho en su camino hacia el Cielo.

Dense cuenta que el CE 158 no dijo a los padres que nunca pagaran para que un hijo suyo fuera a la universidad. Dijo que lo pensaran muy bien antes de hacerlo. Si los padres piensan cuidadosamente mientras su hijo es aún joven, su Fe les dirá cómo es que la vida en casa debe de modificarse, sin demoras. Como dice San Pablo (I Cor. II,9), citando a Isaías (LXIV,4) cualquier esfuerzo para llegar al cielo vale infinitamente la pena, porque está infinitamente más allá de lo que puede imaginar la imaginación humana más viva.

Kyrie eleison.